Ciudad de México.- La diputada Mirtha Iliana Villalvazo Amaya consideró que el sistema de pensiones en México hace “diferencia entre hombres y mujeres, porque al margen de la ley los requisitos que deben cumplir ambos son los mismos, pero sus condiciones para lograr un empleo formal, mantenerlo y gozar de prestaciones son distintas”.
Por ello, impulsa reformas a la Ley del Seguro Social para disminuir, en el caso de las mujeres, la cotización de mil 250 a mil 145 semanas para tener derecho al goce de las prestaciones del seguro de vejez.
“Cantidad que consideramos razonable conforme a su esperanza de vida”, dijo.
La legisladora subrayó que culturalmente las mujeres son quienes abandonan más fácil sus empleos o toman trabajos que requieran jornadas cortas para hacerse cargo de diversas responsabilidades familiares, esto ocasiona que tengan menos semanas de cotización respecto a los hombres, impidiendo así que gocen de las prestaciones que la ley vigente ofrece, como lo es una pensión.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), cerca del 60 por ciento de las mujeres se encuentran en el sector informal; por lo que la tasa de informalidad de ellas es marginalmente mayor que la de los hombres.
Dijo que también enfrentan una paga más baja y en consecuencia sus prestaciones son igualmente menores, sin omitir lo complejo que resulta obtener un ascenso, aumento salarial o un puesto de dirección.
En el estudio “Cuenta satélite del trabajo no remunerado de los hogares de México” 2015, del Inegi, expone que de forma tradicional las mujeres mexicanas han jugado un papel preponderante dentro de sus familias, se hacen cargo del cuidado de los hijos y de las tareas del hogar, aportando así el 77.2 por ciento del total del tiempo que se destinan a dichas actividades, esto, frente al 20.8 por ciento que dedican los hombres, que no son remuneradas, indicó la diputada.

